"Israel
y Palestina se han convertido en una entidad geopolítica unitaria que no se
puede dividir"
Ariel
Dayran, periodista Argentino que lleva viviendo muchos años en Israel, nos
vivsita para ofrecernos su visión sobre el conflicto entre los dos pueblos
Hasta
ahora, parecía que la solución para el conflicto entre árabes y palestinos
pasaba por la dividisión del territorio en dos estados, por un lado la creación
de un estado palestino y por otro el estado de Israel. Sin embargo, Ariel cree
que esto sería muy dificil llevarlo a cabo. "Estamos llegando al momento
del que no se puede hablar de Israel y Palestina como dos cosas separadas. Se
esta convirtiendo en una unidad geopolítica que no se puede dividir". La
solución para Ariel Daryan es la creación de un estado binacional.
El
periodista asegura que hoy en día, ni palestinos ni israelíes estarían de
acuerdo con esta opinión ." Es una visión minoritaria".
sin embargo su teoría toma fuerza con algunas de las claves que plantea. Por un lado, los
palestinos persiguen el estado único y la recuperación de todo el territorio,
por lo que la separación de la tierra en dos no es su objetivo.
Ariel Dayarn durante su visita
Otro de los
motivos por los que no sería viable de la separación del territorio es porque
en los últimos años, el número de colonos israelíes viviendo en territorio
palestino se multiplica cada vez más, es por ello, que la dividion del
territorio en dos partes sería imposible. Palestinos e israelíes conviven
puerta con puerta a causa de estos asentamientos.
"Si
tengo razón en lo que he dicho, quiere decir que árabes y judíos están viviendo
ya en un estado binacional, que esta muy lejos de ser un estado binacional
democrático". Mientras los israelíes tiene derecho a votar en el
parlamento, los palestinos no pueden votar y ni siquiera tienen la ciudadania
israeliana.
Futuro
En el
hipotético caso en que la teoría de crear un estado binacional democrático
fuera la hoja de ruta a seguir para acabar con el conflicto, "los
paletinos serían los únicos que ganarían algo, los israelíes perderían todos
sus privilegios" asegura Ariel.
Las negociaciones para formar una coalición
estable que gobierne el país aún continúan. Tras el ajustado resultado
electoral, Benjamín Netanyahu tuvo 28 días para formar un gobierno estable y no
lo ha conseguido. Ahora, El presidente
del país, Shimon Peres, concede un plazo adicional de 2 semanas para que se
consiga llegar a un acuerdo.
Ariel Dayran
El periodista Ariel Dayran da su visión sobre el problema de las negociaciones para formar gobierno. El problema que tiene Netanyahu es la aparición de dos partidos, por un lado el "Hay futuro" y por otro lado el "Hogar judío". Estos dos partidos han formado una aliazanda que le está impidiendo al primer ministro la formación de un nuevo gobierno. "Hay futuro" es un partido que representa a la burguesía secular israelí,que vive especialmente en Tel aviv y sus alrededores. El otro partido, "Hogar judío", representa a la burguesía religiosa. Gran parte de sus votantes vive en asentamientos. La alianza entre la burguesia secular y la religiosa representa, para el periodista, la nueva realidad del país. " La imposibilidad de dividir a Israel de sus colónias están imponiendo a Netanyahu un pacto que él no quiere" asegura Ariel.
El ajustado resultado de las elecciones
obliga a Benjamín Netanyahu a buscar un aliado para formar gobierno
Con el 99% de los votos escrutados el
primer ministro, Benjamín Netanyahu, se proclama vencedor de las elecciones.
Sin embargo, el resultado es un fracaso para Netanyahu, que necesita una
mayoría sólida para tener total libertad de decisión en asuntos exteriores,
principalmente sobre Palestina y la política nuclear iraní.
Aunque los resultados no serán
oficiales hasta finales de semana, el Parlamento queda ya dividido de la
siguiente forma: Por un lado un bloque formado por partidos de derecha y ortodoxos.
Lo conforman la coalición Likud Beitenu formada por el partido de Benjamín
Netanyahu (Likud) y el del ex
ministro de exteriores, Avigdor Lieberman (Ysrael
Beiteneu). La alianza, que se presentaba por primera vez a unas elecciones,
consigue 31 escaños, 11 menos que en los comicios anteriores, aun así se mantiene
como primera fuerza de la cámara con el 24’84% de los votos. La agrupación de
partidos ortodoxos formado por Shas
(“Guardianes Sefardíes de la Torah”), Habait
Hayehudí(“El hogar
judío”)y Yahadut Ha Torah Hameukhedet (“Judaísmo de la Torah Unido”) que
consiguen 12, 11 y 7 mandatarios respectivamente, suman el poder necesario para ocupar la mitad de la cámara baja.
Por otro lado, los partidos de centro
e izquierda consiguen otros 60 de los 120 diputados posibles. Yesh Atid (“Hay futuro”) es la segunda
fuerza con el 13’4% de los votos y 19 escaños, seguida de la unión Laborista (Haavodá) con el 12’51% y 15 escaños más.
Los partidos árabes Jadash
("Nuevo") con 4 diputados y Balad
("Asamblea Nacional Democrática") con 3, ayudan a completar la otra
mitad de órgano de gobierno.
A la espera de que se contabilicen el
1% de las papeletas que faltan, en una de las elecciones con mayor
participación de los últimos 14 años, las encuestas dan la victoria a
Netanyahu, aunque necesita un aliado para gobernar.
Los resultados provisionales complican
las negociaciones del primer ministro para crear una alianza parlamentaria que
apoye su mandato, por el “empate” entre las dos vertientes más importantes del
país: la derecha y la centro-izquierda. El ajustado desenlace abre la puerta a
muchas posibles combinaciones para formar gobierno.
Dentro del bloque de centro izquierda,
Yesh Atid y Kadima -partidos de centro- podrían pertenecer sin problemas a una coalición
con el Likud Beitenu del primer ministro.
Por lo tanto, está la posibilidad de pacto entre derecha y Kadima, con el que Neytanyahu conseguiría 62 mandatarios. También
se baraja añadir al acuerdo al nacionalista HaBait
Hayehudí con el que ocuparían un asiento más del Parlamento, 63 en total. Pero,
Yesh Atid, con 19 diputados, es el
partido que tiene la llave para construir un régimen estable.
Benjamín Netanyahu, afirma querer
construir un gobierno “lo más amplio posible” y aprovechar la ocasión para
llevar a cabo los “cambios que piden los israelíes”.
Un grupo de jóvenes de 18 años pasean
por la ciudad vieja de Jerusalén. Como compañía, subfusiles black ops 2 que
llevan colgados a la espalda a modo de bandolera. A su alrededor, la vida cotidiana
sigue sin sobresaltos, sin embargo es una imagen que rompe los esquemas al
extranjero que llega por primera vez a la ciudad. Esta es una de las muestras
más visibles de la militarización del estado de Israel.
El enseñamiento militar es obligatorio
para los jovenes de 18 años, 3 años para los hombres y 2 años para las mujeres.
El corresponsal de TV3, Albert Elfa, analiza la situación:
"este aprendizage militar ensenya a los jovenes valores como la
organización, la disciplina, y el liderazgo. Estos quedan reflejados en su
manera de hacer negocios y de afrontar los problemas."
En este sentido Meir Margalit,
concejal del partido socialdemocrata Merezt en Jerusalén, asegura que
Israel "nos sabe sobrevivir en situaciones pacíficas y necesita la
violencia para justificar su militarización". En consecuencia, existe un
orden que limita y que se impone por encima de algunos derechos democráticos,
ya que por ejemplo, la autoridad militar es la encargada de autorizar o no una
manifestación. La sociedad militar, llega hasta tal punto, que
alcanza los altos cargos públicos ya que algunos de ellos los
ocupan ex militares de alto rango.
El estado militar no resulta ser el
mejor medio para resolver el conflicto con Palestina de forma pacífica ya que
busca combatirlo en lugar de intentar solucionarlo. De aquí la urgencia de que
intervengan agentes exteriores como UE i EUA. La esperada fórmula mágica
llegará para algunos, la semana que viene, con la visita de Obama.